Medicina preventiva

El veterinario no se ocupa sólo de curar enfermedades también se encarga de evitar, en la medida de lo posible, que aparezcan o se agraven.

Los chequeos rutinarios son fundamentales sobre todo a partir de una determinada edad para poder realizar tratamientos precoces antes de que la enfermedad se instaure.

Según edad, zona donde resida, zona donde se vaya a viajar, época del año, etc hay que programar una serie de controles periódicos y de tratamientos preventivos.

Vacunación

Prevención de la obesidad y de alteraciones del crecimiento
Usando una dieta sana y equilibrada de acuerdo a la edad y a los requerimientos nutricionales.

Programas geriátricos
A partir de los 6 años nuestros perros no son viejos pero si mayores y necesitan un pequeño chequeo puede ayudarnos a prevenir alteraciones cardíacas, respiratorias, articulares, dentales, etc.

Tratamientos antiparasitários
La salud de nuestro animal, también es nuestra salud. Que él esté sano es fundamental para nuestra convivencia. Es necesario realizar una correcta desparasitación y vacunación.
El control de los parásitos es importante tanto para la salud de los animales como para la salud de las personas que conviven con ellos.
Es indispensable realizar tanto una desparasitación externa como una interna. La interna debe ser efectiva frente a vermes redondos y planos.

Prevención de la enfermedad periodontal
El término enfermedad periodontal se usa para definir las enfermedades de los tejidos que sujetan el diente. Estas pueden ir desde una gingivitis leve (inflamación de las encías) hasta una enfermedad periodontal más severa. Sin el tratamiento adecuado, la inflamación de las encías progresa gradualmente a un estadio irreversible que puede llevar a la pérdida de la pieza dentaria.
La placa dental que no se elimina se mineraliza y se convierte en sarro. Una vez formado sólo se elimina mediante una limpieza profesional. Para eliminar el sarro y la placa dental hay que acudir al veterinario para realizar una Limpieza de Dientes profesional. Será imprescindible realizar una anestesia previa o una sedación profunda, el procedimiento no es doloroso pero si muy molesto.
Se usan aparatos de ultrasonidos y también instrumentos manuales como rascadores. Para alisar la superficie dental y evitar las rugosidades que pueden favorecer nuevamente la aparición de placa hay que pulir los dientes después de la limpieza.